Encerrado en cuarentena por la nueva peste,
ambos tenemos pena pero debemos ser fuertes.
Te pienso, te veo y te siento, pero no como siempre,
a través de la pantalla no aprecio bien el tenerte.
Te extraño y extraño me siento;
por no tocarte, besarte, y leerte.
Extraño tener pruebas y antes,
mi beso de buena suerte.
Pensar en juntarme contigo,
es lo único que me mantiene fuerte.
Imaginarnos como amigos y novios y confidentes.
Tu sabes que tomaría mi bicicleta y pedalearía hasta verte.
Pero si los pacos me pillan,
el virus no sería quien me provocaría la muer...
Te extraño, te extraño, te extraño, por ende...
Te dedico este poema,
extraño la libertad de tenerte.
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