sábado, 10 de octubre de 2020

Tintas y Papeles

    El lápiz solitario estaba sobre el estante, el estuche se había ido de vacaciones con la mochila. El lápiz desde su posición miraba los libros de crímenes con deseo, pero estos lo miraban de vuelta y le decían entre diversas páginas, que ya estaban casados. El lápiz muy triste, pensando en esos días en que estaba dentro del estuche, decide mirar por la ventana buscando algo donde impregnar su tinta. Pasaron horas, pero para el pasaron días, cuando se abre la puerta de la habitación; aparece el humano, y a una esquina de esta lanza su mochila. Este último le dice al lápiz -Tranquilo, yo también noté que el estuche te es infiel, así que te traje un regalo-. El humano saca de su bolsillo una libreta negra tapizada en cuero, todos los libros la miran. La mochila abre su cierre y se asoma el estuche, del estuche se asoman otros lápices. 

    La libreta negra tapizada en cuero se comienza a sacar el plástico que la envuelve, luego se saca el elástico que la mantiene y le dice al lápiz -Ven-. Este, de manera torpe se quita su sombrero y se posa sobre ella. El proceso de escribir comienza, pero ella no disfruta, es más, no siente nada. Por lo que le pregunta al lápiz "qué pasa". Todos los demás comienzan a reír, y justo en ese instante, el lápiz se da cuenta que se le secó la tinta.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario