jueves, 3 de mayo de 2018

Tan solo unos minutos

Tan cerca, pero a la vez tan lejos. Si tan solo hubiese llegado unos minutos antes todo sería diferente; no habría un cadáver, ni centenares de personas situadas detrás de una cinta amarilla, ni manchas de sangre en mi ropa y la prensa fastidiando. Todo sería diferente.
-Detective Eterovich, aún no hay pistas del asesino. Los forenses llevan tres horas investigando y todavía no encuentran nada. - me informó mi compañero - Es como si lo hubiese hecho un experto, no pensé que alguien que trabaja en una construcción fuera tan astuto.- Lo que Paredes no sabía (quizás por su falta de experiencia) es que el factor sorpresa es el mayor punto a favor de los asesinos.
Opté por irme al departamento a despejar la mente, así aclaro mis ideas y descanso para mañana, ya que será un largo día.
Tuve una noche terrible, llena de pesadillas basadas en la escena del crimen, en donde veía al infante mutilado, con signos de haber sido abusado y litros de sangre que pintaban las paredes. Ni ahora estando despierto me puedo quitar esas imágenes de le mente. A lo mejor mi subconsciente me trata de decir algo, lo mejor que podría hacer es ir a la escena del crimen ahora mismo.
¿Es Esteban el de la construcción el verdadero asesino, o simplemente alguien lo está culpando?.
Entre los fotógrafos que se esmeran por sacar las mejores fotos en primer plano de los restos del niño, yo me fijo en algo que al parecer nadie vio; el mango de un cuchillo escondido en una de las tuberías que aún no están terminadas.
Paredes ingresa exaltado a la carpa que montamos para que los medios de comunicación no vean esta carnicería, y me informa que encontraron al constructor en su casa… pero estaba muerto, y no porque se hubiera suicidado.
Me pasé todo el día en ese horrible lugar, hasta que mi compañero me ordenó ir a dormir, debido a que tenía pésimo aspecto y se notaba a kilómetros que había dormido mal.
Hambriento ordené comida china, lavé la loza y fui a sacar la basura. Cuando la iba a desechar por el ducto, ésta se rompe y entre toda la basura habida, se encontraba el cuerpo de un cuchillo, la continuación al mango que había en la escena. Quizás mi sueño sí me quería decir algo.
Tan cerca, pero a la vez tan lejos. Si tan solo hubiese llegado unos minutos antes, no habría visto a nadie más que al niño.
Desde pequeño que sufro de transtornos psicológicos.

Ignacio Alfredo, 2018

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